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Los Jimenez presentan un disco dedicado al viento boliviano

Milen Saavedra  / La Paz

El 2005, el vientista Fernando Jimenez (sic) grabó el disco de música instrumental titulado Dos generaciones, junto a su hijo Kicho, quien en ese entonces tenía 15 años. Hoy, con el objetivo de continuar ese trabajo, los músicos, que también son integrantes de Wara, presentan su más reciente producción titulada  Herencia y misterio del viento boliviano.

"En este trabajo  queremos mostrar las mejores canciones de los 17 discos que  tenía grabados en mi carrera como solista”, explica Fernando, que sostiene una caja de zampoñas, a las que llama sus "wawas”.
El álbum presenta 18 temas instrumentales de reconocidos  compositores bolivianos como Luis Rico, Willy Alfaro, Clark  Orozco, Orlando Rojas y el mismo Jimenez.

"Son las canciones instrumentales más hermosas de Bolivia,  tanto en melodía  como en la participación de los compositores, con quienes hemos grabado, en algunos casos, y tocado como Eddy Navia, Ernesto Cavour y Carlos Daza. Nos han apoyado durante estos 38 años de música, en mi caso, y de Kicho,    que ya van a ser 10 años”, agregó Fernando.

Esta selección fue destacada por Grillo Villegas debido a su aporte histórico a la música. Sus palabras se leen en la contratapa del disco, que, en una parte, dice: "Es un trabajo de investigación y propuesta, un testigo de nuestra historia a través del soplido tenaz. Que fluya por siempre”.

Fernando contó también que el título del disco fue una sugerencia de Cavour, a quien calificó como "una de las personas más importantes dentro de nuestra carrera” porque le incentivó y motivó para tener un estilo propio.  ► ► ► ►Ver más




Cavour y Santalla reciben homenaje de Aruma

Aruma Comunicaciones entregó ayer en La Paz, certificados de reconocimiento a más de 60 artistas bolivianos por la labor que realizan.
Esta iniciativa surgió hace 25 años en La Paz gracias a los comunicadores Luis Mendoza y Alfredo Sandy, a través de Radio Continental, con el objetivo de retribuir a los artistas que durante años perseveraron por destacar la cultura boliviana, desde la música, danza y teatro.
El acto de ayer fue organizado por la comunidad de residentes bolivianos en Estados Unidos y Aruma Comunicaciones, y en la oportunidad recibieron estatuillas el charanguista Ernesto Cavour y al actor David Santalla....
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Una sonada condecoración

 No se entonó el himno nacional, no estuvieron las primeras autoridades del país ni el cuerpo diplomático habitué de estos actos, tampoco figuras emblemáticas del arte y la cultura, no hubo un desesperado movimiento de prensa, de hecho pocos periódicos publicaron la noticia y el brindis no salió en los suplementos de caretada social. No duró mucho, no se dieron los extensos discursos de ocasión, no hubo masiva concurrencia ni una cena elegante pasada la ceremonia. El hecho es que estos eventos de reconocimiento habitualmente reservados a embajadores de paso, a políticos retirados, a militares pacíficos, a profesionales con diplomas y a patriotas centenarios, tuvo una excepción el pasado jueves 31 de octubre, cuando en una sencilla ceremonia se entregó la máxima condecoración del Estado boliviano, el Cóndor de los Andes en el grado de Caballero, al maestro más sencillo de la música boliviana: a Ernesto Cavour.
Quienes se han interesado por el folklore boliviano, por su historia, por su evolución, por su lucha saben que resulta imposible no referirse a Cavour. La historia del charango, aquí y allá, no puede escribirse sin citar su nombre, porque incluso esa historia ya nos la ha contado él en uno de sus libros, en varios temas musicales y, claro, en su museo de instrumentos.
Quienes valoran la música nacional saben que el aporte de Ernesto no cabe en una medalla (aunque siempre viene bien colocarla en el pecho del que la merece), porque lo hecho y andado por el maestro en décadas y décadas tiene la virtud de la constancia, del trabajo esmerado, de la creación honesta, doble mérito si se hace tanto sin pedir nada a cambio.► ► ► ►Ver más


ERNESTO CAVOUR RECIBIÓ EL CÓNDOR DE LOS ANDES

 Por Giannina Machicado - La Prensa - 2/11/2013

La Cancillería boliviana condecoró el pasado 31 de octubre con el Cóndor de los Andes, en el grado de Caballero, al artista, músico y compositor, aunque más conocido por su maestría en la ejecución del charango, Ernesto Cavour, en un acto protocolar que se realizó en instalaciones del Ministerio de Relaciones Exteriores, publicó Los Tiempos.
RECONOCIMIENTO. En la ocasión, Cavour agradeció la distinción y afirmó estar "trabajando por incentivar la cultura, y a la sociedad boliviana del charango".
En tanto, el vicecanciller, Juan Carlos Alurralde explicó que Cavour recibió la condecoración por su "sobresaliente recorrido musical en beneficio de la patria, su compromiso con el arte" y su aporte como autor de libros de enseñanza, que son conocidos a nivel nacional e internacional.► ► ► ►Ver más



POR SU SOBRESALIENTE CARRERA MUSICAL

Ernesto Cavour recibe el Cóndor de los Andes

Cavour agradeció la distinción y afirmó que trabaja por incentivar la cultura

La Cancillería boliviana condecoró ayer con el Cóndor de los Andes, en el grado de Caballero, al artista, músico y compositor Ernesto Cavour, en un acto protocolar que se realizó en instalaciones del Ministerio de Relaciones Exteriores.
"Para mí es un honor realmente tener la oportunidad de participar en esta ceremonia de uno de los grandes eximios que tenemos, no solamente dentro de la música, del arte, de la interpretación del charango que existe en Bolivia, sino también de uno de los grandes impulsores, defensores de la cultura boliviana", afirmó el vicecanciller Juan Carlos Alurralde.
Explicó que Cavour recibió la condecoración por su sobresaliente recorrido musical en beneficio de la patria, su compromiso con el arte y su aporte como autor de libros de enseñanza, que son conocidos a nivel nacional e internacional.► ► ► ►Ver más

 


Ernesto Cavour recibe el Cóndor de los Andes

  Miguel A. Rivera G.

El Gobierno del Estado Plurinacional de Bolivia condecoró con el Cóndor de los Andes, en el grado de Caballero, al artista, músico y compositor Ernesto Cavour Aramayo, en un acto protocolar realizado ayer en el  Ministerio de Relaciones Exteriores.

El artista, de reconocida trayectoria en Bolivia y en el mundo, recibió la condecoración por su sobresaliente recorrido musical en beneficio de la patria, su compromiso con el arte y su aporte como autor de libros de enseñanza.

Cavour empezó su destacada carrera en 1957 como solista. Fundó el grupo Los Jairas, integrado por Gilbert Favre, Julio Godoy y Yayo Jofré, además del Trío Domínguez, Favre, Cavour, agrupaciones con las cuales dio a conocer la música tradicional boliviana en Europa entre 1969 y 1971.

En 1962 creo el Primer Museo del Charango, que en 1984 amplió la variedad de instrumentos y fue refundado como Museo de Instrumentos Musicales de Bolivia, con una colección privada y muestra de su trabajo en la investigación de instrumentos musicales y su amor por la música. Este espacio llegó a contabilizar casi dos mil piezas, distribuidas en salas dedicadas a instrumentos prehispánicos, cordófonos, membranófonos, aerófonos, instrumentos del mundo y de nueva creación, muchos de ellos fabricados por él mismo.► ► ► ►Ver más



Cóndor de los Andes para Ernesto Cavour

La Cancillería boliviana condecoró ayer con el Cóndor de los Andes, en el grado de Caballero, al artista, músico y compositor, aunque más conocido por su maestría en la ejecución del charango, Ernesto Cavour, en un acto protocolar que se realizó en instalaciones del Ministerio de Relaciones Exteriores.
En la ocasión, Cavour agradeció la distinción y afirmó estar “trabajando por incentivar la cultura, y a la sociedad boliviana del charango”.
En tanto, el vicecanciller Juan Carlos Alurralde explicó que Cavour recibió la condecoración por su “sobresaliente recorrido musical en beneficio de la patria, su compromiso con el arte” y su aporte como autor de libros de enseñanza, que son conocidos a nivel nacional e internacional.► ► ► ►Ver más




 Reconocimiento a Ernesto Cavour
Un retrato del maestro del charango a propósito de su reciente distinción con el Cóndor de los Andes.





Cuando un Estado sabe distinguir en vida a un artista cuyo trabajo contribuyó al engrandecimiento de la cultura, los ciudadanos nos regocijamos y aplaudimos las buenas decisiones.
Por eso, el hecho de que este año se haya conferido el Cóndor de los Andes, en el grado de Caballero, a Ernesto Cavour  nos llena de orgullo y satisfacción, porque se trata de un artista que, con esfuerzo y talento, se ganó un merecido sitial como compositor, maestro y eximio intérprete del charango, un instrumento que tuvo su origen en la Villa Imperial de Potosí y que hoy constituye un símbolo de la identidad nacional.
Cabe recordar que Ernesto Cavour, además de haber formado parte del legendario grupo folklórico Los Jairas, que paseó nuestra música por varios países de América y Europa, creó el primer Museo del Charango en La Paz, en 1962, y nunca dejó de ser un innovador de este instrumento de 10 cuerdas que, una vez construido con amor entre los materiales y las herramientas de su taller, adquiere la singular voz del altiplano al contacto con sus manos, cuyos dedos son capaces de arrancarle un ramillete de melodías que penetran hasta lo más recóndito del alma.
De manera que el justo reconocimiento a Cavour es también un reconocimiento a uno de los instrumentos que mejor representa a la música autóctona de Bolivia.
El charango es criatura de la vihuela española, llegada a la América Morena en manos de los conquistadores durante el siglo XVI, tras el apogeo de las minas de plata en el afamado Cerro Rico de Potosí, donde los ► ► ► ► ►Ver más


El músico Cavour recibe el Cóndor de los Andes
El galardón será entregado por la Cancillería por sus 60 años como artista
  La Razón / Jorge Soruco / La Paz

03:02 / 31 de octubre de 2013

El charanguista, compositor y luthier Ernesto Cavour recibirá hoy la máxima condecoración del Estado boliviano, el Cóndor de los Andes en el grado de Caballero. “Es una sorpresa y una gran alegría. Es una muestra que el país aprecia lo que he hecho en más de 60 años de trabajo. También es una manera de reconocer la importancia que el charango tiene en nuestra cultura e identidad”, comentó el músico.

La condecoración de la Orden del Cóndor de los Andes es el reconocimiento más alto que otorga el Estado Plurinacional. Es la Cancillería la que determina la entrega del galardón.► ► ► ►Ver más





 La Guitarra Muyu-Muyu – creación del Mtro. Ernesto Cavour, viajó por toda Europa, Estados Unidos, Japón y Latinoamérica
cAVOUR Y_GUITARRA
Esta guitarra muyu-muyu sirvió de inspiración a muchos intérpretes en otros países
Cavour y Valverde viajaron por los cinco continentes, promocionando la guitarra muyu-muyu en conciertos musicales, talleres pedagógicos musicales y exposiciones.
Ministerio de Culturas y Turismo, 12 de abril de 2013.- El monumento a la Guitarra que se alza en Paracho- México, según las características observadas, está inspirado en la Muyu-Muyu, instrumento boliviano que fue creado por el digno representante de la música nacional como es el Maestro del Charango, Ernesto Cavour, según las declaraciones que él mismo permitió al Ministerio de Culturas y Turismo, así como la documentación referida al instrumento desde el pasado siglo.
La Guitarra Muyu-Muyu es sólo una de las muchas creaciones que hizo Cavour en nuestro país; sin embargo, desde el año 2006 se encuentra erigida una réplica de esta guitarra en la localidad de Paracho- Michoacán-México, que en su sitio web menciona “Este es el Monumento de la Guitarra. Lo inauguramos el 5 de Agosto del 2006. Está hecha de cobre, su peso es de más de 2 toneladas, 5 personas conformamos un Comité y trabajamos muy duro para tener este monumento tan representativo para nosotros…” 
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HOMENAJE. Los integrantes de Tiempo y Distancia posan listos para revivir los grandes e inolvidables éxitos de Los Jairas.

HOMENAJE. Los integrantes de Tiempo y Distancia posan listos para revivir los grandes e inolvidables éxitos de Los Jairas. - Redaccion central La Prensa

El quinteto Tiempo y Distancia recuerda la carrera del grupo.Es casi imposible que una persona de 40 años o más no recuerde Dos amigos (Llanto por mi madre).
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Conductores La nueva propuesta radial está al cargo de Jor

ge Rivero y Ernesto y Kantuta Cavour.

Carla Hannover / La Paz - 04/04/2013       




José Mendoza


José MendozaFrom a very tender age, José Mendoza has been an autodidact charango player. In addition to this, he is also a fully-fledged guitarist, and now teaches at the Darius-Milhaud d'Antony Conservatory near Paris, as well as at the French National Instutute for Young Blind People. In addition to this, he is part of the Agustin Barrios quartet, which specializes in the interpretation of South American music.
Works such as «Nuestra Señora de la Paz», «Hijos del Sol» and «Cantuta de Dios» have earned him several distinctions.
José Mendoza has played at the Chant du monde féminin festival (Belgium), at the Rencontres de la Guitare d'Antony, at the Rencontres internationales de la Guitare de Vendôme (France), at the Guitarras del Mundo (Argentina), as well as at the Festival international de Guitarras en Concierto (Argentina).
He most frequently composes and arranges pieces for the charango, faithful to the tradition of the great masters of his instrument: Ernesto Cavour, Manco Nuñes and Cameo Valdivia.► ► ►Ver más





UNESCO RECONOCE A LA PRENSA ESCRITA EN MINIATURA

El maestro del charango, Ernesto Cavour, Alejandra Párraga y Luis Mendoza.
El Ministerio de Culturas organizó una ceremonia de reconocimiento a los medios de información escritos por la reciente inclusión de la “Prensa escrita en miniatura de la Alasita de la ciudad de La Paz” al registro regional de la Memoria del Mundo de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).
El ministro de Culturas, Pablo Groux, presidió el acto efectuado en el Patio Cultural del Palacio Chico y destacó que la festividad de la Alasita ha ido trascendiendo a nivel mundial. Congratuló a las personas e instituciones que se encargaron de promover este importante reconocimiento y a los medios impresos por darle a Bolivia una particularidad propia de La Paz como son los periodiquitos, los cuales muestran esfuerzo creativo e intelectual.
Seguidamente, la autoridad procedió a la entrega de plaquetas otorgadas por el Gobierno boliviano, a través de esa cartera de Estado, para luego inaugurar una muestra de las publicaciones en miniatura.
EL DIARIO, 29 de Enero de 2013




 Link enviado por nuestro hermano ( Omar Callisaya )

INVENTO. Reynaldo Vega Pari expone su creación. 
El creador de este instrumento es el paceño Reynaldo Vega.


El músico y compositor paceño Reynaldo Vega promueve la música boliviana a través de su “ReyQuenacho”, un instrumento similar a la quena, pero con doble dimensión, y cuyas melodías suenan con mayor profundidad, dando un eco igual al de un bajo. En la actualidad, el mencionado instrumento se abre paso en el mercado extranjero, por su tamaño y características melodiosas.
Made in Bolivia. Según Reynaldo Vega, su inventor, el “ReyQuenacho” fue creado hace 10 años en su taller situado, en aquel entonces,  en la calle Linares. “Como músico, quise innovar las melodías que interpreto y es a partir de ello que surgió la idea de este instrumento que en un principio lo fabriqué en bambú, seguido de tubos Bergman, y lo perfeccioné en madera moradillo”.
El artefacto mide 60 centímetros de largo y el ancho está relacionado con la profundidad y el diámetro de la quena. También cuenta con dos piezas montables y seis orificios sincronizados hacia los costados para una mayor accesibilidad de los dedos.
Desde su creación, el instrumento de viento, que fue implementado por el grupo  folclórico Chuquiago, llamó la atención de otros músicos y fabricantes, quienes copiaron el modelo, motivo que obligó a Vega a registrarlo como diseño propio, hace cinco años.
El “ReyQuenacho”, en la actualidad, forma parte del Museo de Instrumentos Musicales (calle Jaén, esquina Indaburo 711), del maestro Ernesto Cavour.
Según el compositor y artista, la elaboración del instrumento demoró más de un año, pero actualmente se exporta a Japón y vale 100 dólares.
Presentaciones. Vega interpretó su “quena” para la canción La Paz, ciudad maravilla del mundo, junto al músico Ernesto Cavour, con quien además realizó composiciones e interpretaciones de varios singles, como Juancito Pinto, y en la película American Visa.
“Lo novedoso de la quena, además de su tamaño, es el sonido de la melodía que gustó mucho en Japón, tanto que, en 1992, el director Yoichi Higashi nos invitó a participar en la banda sonora del filme Río sin puente (Hashi no nai kawa).
El músico adelantó que el “ReyQuenacho” no será la última creación, sino que habrá otros aerófonos andinos.
100 dólares es el precio del “ReyQuenacho”. Lo fabrican sólo a pedido.
“Más que fama, lo que busco es  que el ‘ReyQuenacho’ sea conocido como un instrumento de origen boliviano, hecho por manos bolivianas, para evitar plagios”.
Reynaldo Vega  / MÚSICO
El inventor también es director del grupo folclórico Chuquiago. EL actual secretario General de la Sociedad Boliviana de Artistas y Compositores de Bolivia  (Sobodaycom), Reynaldo Vega, es también director del grupo Chuquiago, integrado por  Juan Carlos Urrutia, Miguel Flores, Elvis Chambi, Elvis Nina, Orlando Quintanilla y
José Apaza.

Por Ángela Carrasco - La Prensa - 19/01/2013
Link enviado por nuestro hermano ( Omar Callisaya )



Al maestro, con cariño

EL pasado jueves el Teatro Municipal acogió al maestro Ernesto Cavour y su trío.
 17/11/2012


Sergio Calero 

El pasado jueves el Teatro Municipal acogió al maestro Ernesto Cavour y su trío. Junto con los virtuosos Rolando Encinas y Franz Valverde, Cavour nos acogió a todos aquellos que admiramos y apreciamos su trabajo con la simpleza de siempre, por lo que el concierto terminó convertido en una velada afectuosa e informal, como le gusta tratar y ser tratado por el charanguista.

Pero más allá de los aprecios la presentación representó encontrarse musicalmente con un formato histórico, el del trío, como aquel de 1967 con Cavour y esos dos iluminados ya fallecidos, Alfredo Domínguez y el Gringo Favre, con quienes grabó dos discos determinantes del folklore boliviano. 35 años después volvemos a disfrutar esa reducida y maravillosa combinación que nos devuelve a elementos fundamentales de nuestra música criolla, como el virtuosismo, la búsqueda y el sentimiento, elementos olvidados y ausentes del actual folklore boliviano, estancado hace tanto ya en réplicas Kjarkas y un facilismo irremediable.

Por ello fue grato encontrarse con tres virtuosos dispuestos a sacarle todas las posibilidades a sus instrumentos con el simple objetivo de hacer buena música.

La velada la inició Franz Valverde, el especialista de la guitarra “Muyu muyu” que crease el maestro Cavour hace años. Un complicado cordófono de doble tesitura; en español: una doble guitarra unida por la espalda. En medio de punteos y rasgueos sorprenden los giros que realiza Valverde durante el tema para pasar de las cuerdas de nailon a las metálicas de la otra guitarra, sin que el tema caiga en silencios tropezados. Esta complicación parece convertirse en un estímulo aparte para Valverde que transmite el disfrute con que aborda el instrumento.

Luego se dio paso a Rolando Encinas, para mí, el mejor quenista del país y quién sabe, tal vez del planeta. La afirmación se ampara en décadas de música y todo lo hecho con Música de Maestros, Wara e invitaciones como esta última. De mucho tiempo fue gratísimo encontrarse también con el quenista que se bate solo, sin acompañamiento y Rolando no sólo sale airoso sino que encima se da el lujo de conmover a través de interpretaciones soberbias. Su repertorio no fue casual, recreó la histórica y deliciosa melodía que Alberto Villalpando compuso para el film Mina Alaska en 1968 y que interpretó el Gringo Favre con Cavour y Domínguez. Precisamente su intervención continuó con una par de tonadas del tupiceño y para cerrar, un desafío a pedido de Cavour, una sublime pero complicada cueca de Simeón Roncal a ser interpretada con toda la gama de sonoridades que puede emitir la quena y que fue premiada con un aplauso efusivo del público maravillado. Pero, con la sensatez que lo caracteriza, Rolando nos recordó que la noche era de otro maestro.

Antes de arrancar su bloque Ernesto Cavour dedicó el concierto a dos médicos, a su cardiólogo y a su traumatólogo, el primero encargado de cuidar su corazón afectado de tanta noche de juerga y el segundo de dar movilidad a esos dedos resentidos de tanto empujar cuerdas, pero Ernesto no lo dice con tono lastimero; al contrario, confiesa que no dudaría en volver a hacer lo mismo, y es que más allá de las dificultades él es una persona agradecida de lo que le ha tocado vivir y el mejor modo de demostrarlo es con la música, en el escenario y con su pequeño compañero de diez cuerdas.

Cavour no toca el charango, juega con él, como dos compinches que se entienden perfectamente en el oficio de entretener a la gente; también se juega con sus instrumentos inventados y vuelve al charango, pero en algún tema el tiempo le pasa factura y al maestro le cuesta desarrollar los desplazamientos de antes; él lo toma con calma y humor y no afecta la eficacia del concierto, porque la velada está más allá de la técnica y la gimnasia.

El propósito es disfrutar el reencuentro y así lo entienden Valverde y Encinas que se suman para la segunda parte donde arremeten con temas históricos de la discografía de Cavour y varios del disco que grabó con ellos, Agua y Tierra, donde nos recuerda que aparte de eximio charanguista es un prolífico compositor. Pero la velada no es sólo de los tres. Ernesto también se entretiene con el público y su afecto haciendo chistes y bailes. Pasan huayños, cuecas, bailecitos y muchos aplausos. Los hacemos volver un par de veces, para entonces la noche se ha hecho corta y la velada larga.

Nos vamos contentos de la fiesta, con una sensación de complicidad compartida. En lo personal con el goce que deja el privilegio, por haber sido testigo de otra página de la historia que sigue escribiendo el maestro Ernesto Cavour con su charango, con sus instrumentos inventados, con la música, pero también con el cariño.

Cavour no toca el charango, juega con él, como dos compinches que se entienden perfectamente en el oficio de entretener a la gente; también se juega con sus instumentos inventados y vuelve al charango.






Homenaje a Gilbert Favre

Gilbert Favre más conocido como "El Gringo", durante la década de los 60 vivió en Chile y luego en París junto a Violeta Parra; en 1966 se trasladó a La Paz- Bolivia, donde se dedicó a difundir el folclore, principalmente desde la palestra que le brindó el grupo boliviano “Los Jairas” y el Trío “Domínguez, El gringo, Cavour, y fue fundador de la emblemática Peña Naira. Fue aficionado del jazz, diestro con el instrumento de la quena.
El sábado 11 de Agosto 2012 en el Teatro del Charango, ubicado en la Calle Jaén 711, se rindió un homenaje merecido a Gilbert Favre a cargo de Jean-Pierre Lafitte, músico francés, junto al grupo “Chunquituy” y EMAMUS intérpretes de la música occitania francesa.

Lafitte es fundador del proyecto Sagárnaga con el que llegó al país el 2010 y hace muchos años trabaja en la difusión de la música boliviana en la cuenca del Mediterráneo. Declarado admirador del legendario grupo Los Jairas y el trío conformado hace muchas décadas por notables músicos bolivianos como Alfredo Domínguez, Ernesto Cavour y el Gringo Favre, su afición por la música boliviana lo llevó a entablar amistad con el conocido grupo Los Kjarkjas, los Awatiñas y consolidar proyectos con el maestro Cavour.
Tras la muerte del “Gringo Favré”, organiza cursos junto a la Asociación Sagárnaga. Este año, Jean-Pierre Lafitte grabó un disco con su grupo Chunquituy, se trata de un CD de homenaje a Gilbert Favre en el que traza su vida incluyendo los períodos clave ilustrados por momentos musicales.
Chuquituy está integrado por Naira Andrade, Francois Knab, Jacques Saux, Jean-Pierre Lafitte. “Dentro este grupo hay artistas mayores que no sólo estuvieron en esa época, sino vinieron a Bolivia a aprender la música y el folclore boliviano. Ellos se encargaron de difundir nuestras melodías a través de la organización Sagárnaga, donde aún practican la música nacional de esa época”




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Takaatsu Kinoshita
 “Descubrí mi pasión por la música andina desde niño”

 El músico japonés Takaatsu Kinoshita, director de Luz del Ande, dice que la música andina, pero en especial los ritmos bolivianos, son únicos.

“A los diez años escuché por primera vez la música boliviana y desde entonces me cautivó”, cuenta Kinoshita.

De corazón

El músico toca la guitarra y también se destaca en la composición. “Uno se puede inspirar en muchas cosas, ése te nace del corazón”, dice.

Kinoshita compartió el escenario con reconocidos artistas bolivianos e internacionales. Uno de sus grandes obras es el disco Suite Ecológico Ser, en el que compuso seis canciones dedicadas al sol, la luna, el mar, la tierra, el universo y el ser humano.
Por : Henry Ponce / Página Siete




 Música FolklóricaLos Jairas y la transformación de los instrumentos indígenas

De vuelta en América del Sur, la Peña Naira dio paso a una forma musical híbrida (Música Folklórica)un estilo urbano con características incorporadas de la tradición criolla (herencia española), que transforma elementos de la música indígena quechua- aymara y de la música popular. De hecho, fue con "Los Jairas" que se forja un nuevo estilo rítmico y melódico y la re-estructuración de las melodías tradicionales bolivianas que allanaron el camino para un género musical - que apelará a la audiencia de la cultura urbana de la clase media. 

Fundado en 1966, Los Jairas sentaron las bases para un lenguaje musical que inspiraría a innumerables grupos por venir. Los miembros originales de Los Jairas incluye a Edgar Yayo Jofré como cantante y percusionistaJulio Godoy como guitarrista, Ernesto Cavour como charanguista (pequeña guitarra de diez cuerdasy el suizo-francés Gilbert Favre, tocando la quena (flauta vertical).

Más tarde se les unió también el guitarrista y compositorAlfredo Domínguez, quien también tuvo una carrera solista muy exitosaDesde su álbum debut Grito de Bolivia (1967), Los Jairas saltaron a la fama nacional, así como a escala internacional, ganando varios premios y giras con figuras populares, tales como Violeta Parra durante su gira de Europa y América del SurCanciones que obtuvieron gran éxito incluyen "El llanto de Mi Madre", "El Llanto del Olvido", "
Alboroza Kolla ", "Memorias" y otros popularizados en el extranjero como "El Cóndor Pasa".

by Amy Cunningham  soundsandcolours 16 February 2011
América del Sur, revista de música y la cultura



Los Jairas y el Trio

María Antonieta Arauco, Los Jairas y El Trío Domínguez, Favre, Cavour, 2011.

Acabo de terminar la lectura del libro. Acabo de comprender.¿Qué cosa? En realidad, casi todo. Todo, desde el principio, los orígenes, del porqué hasta elmo, el ahora  y yo misma. Estoy escuchando el disco que viene con esta primera edición del libro. Recuerdos. Sin embargo… Sin embargo, como se suele decir, “no es mi generación”, “yo no había nacido”. Cavour, Favre, Joffré, Domínguez, Godoy, esos nombres me parecían bien lejanos en una historia sombría de la música boliviana. Esos mismos nombres que mis amigos mencionaban en cada uno de nuestros encuentros, lo confieso, no me decían nada, o poca cosa.
Y luego conocí Bolivia desde un poco más cerca. Canté un tema en un escenario de Montpellier, una noche, con el cariñoso y mítico Julio Godoy. Me crucé, durante un Festival del Charango en Paris, con el sensacional e inigualable Cavour y su charango, charanguito, quirquincho. Desde hacía muchos años, ya escuchaba las canciones y la guitarra emocionante de Alfredo Domínguez. Conocía el nombre de Jean Vidaillac, Sagárnaga, de lejos. Sólo faltaba este libro para juntar las piezas del rompecabezas y darles coherencia: Los Jairas y El Trío.
Devoré, almacené, me asombré, relacioné los acontecimientos y las épocas, descifré las minúsculas notas al pie de página, analicé los recortes de prensa, todo ese trabajo minucioso, de larga duración, apasionado, que realizó María Antonieta Arauco. Descubrí la sorprendente historia de la creación de la Peña Naira, en La Paz, por el suizo Gilbert Favre a su llegada de Chile. Cuna de Los Jairas, antro del nacimiento de una nueva música, del neo folklore. Ignoraba además, como tantas cosas antes de esa lectura, que la Peña Naira era en su origen una galería de arte creada por la iniciativa, entre otros, del famoso escultor y pintor boliviano Jorge Carrasco, muy conocido en Francia por la obra de su vida, la capilla del pueblo de Menoux, en la provincia de Creuse. La Peña Naira… Hasta se dice que el Che pasó por ahí en 1967, antes que todo empiece en Bolivia, o termine, depende.
Escucho y vuelvo a escuchar el disco que forma parte del libro. Qué modernidad; o mejor dicho, no lo hemos hecho mejor desde esa época. Esa introspección en el corazón de la música tradicional boliviana, para hacer brotar un folklore de gran calidad, poderoso y sacado del fondo de las tripas de cada músico y de su tierra. Y me doy cuenta de que todas esas canciones, cuando pensaba ignorarlas, por no ser de mi época, las conozco todas. No solamente algunas, de paso, no, TODAS. En el fondo, cuando mis amigos me contaban el nacimiento de su pasión por la música boliviana, El Gringo, Cavour, Los Jairas, me quedada perpleja. Acabo de constatar que los Jairas también están en el origen de mi propia historia de amor con Bolivia. Porque su estilo inimitable fue retomado por todos los demás grupos, a través de los años. Porque los cantantes se inspiraron y que a través de su canto, siempre se escuchaba la voz de Yayo Joffré. Porque nadie igualó la quena de Favre, su melancolía y su capacidad de hacernos bailar y temblar a la vez. Porque después de haber cantado durante algún tiempo en el Grupo Sagárnaga de París, al escuchar una y otra vez esas obras de arte en mi casco mientras escribo, encuentro la huella de aquella voluntad que el grupo francés tenía de tocar cada tema según tal o cual ritmo, de tal o cual manera, porque en su inconsciente seguía flotando un aire de Los Jairas que los obsesionaba y les impedía negar el surco tan lindamente dibujado por Cavour, Favre y los otros.
Qué más acerca de este libro, sino decir que tal vez, seguramente, hemos perdido algo por haber nacido después de Los Jairas. Pero que a pesar de ello, justamente, existe un antes y un después, un después de tiempo indefinido, de la huella hasta siempre grabada, de Bolivia a Europa, de La Paz a Ginebra, a París y al mundo entero. Y lo entiendo todo. Ahora entiendo por qué, a quienes yo decía retrasados, siguen tocando desde hace años los mismos temas de la misma manera (aunque no me gusta a mí, como cantante): ¿Cómo buscar la innovación o el cambio cuando parece que ya se logró la perfección? ¿Nostalgia? Sin duda. Inmovilismo. Tal vez también. La música boliviana, por su lado, evolucionó mucho, experimentó, se negó y se pervirtió también a veces, pero de todas maneras avanzó. ¿Qué tienen de común Los Jairas y Alcohólica? Me lo pregunto. Pero seguramente existe un vínculo, tal vez, justamente, el deseo de movimiento que los primeros permitieron en el panorama musical nacional. ¿Existiría el metal boliviano si Los Jairas no hubieran revolucionado la música boliviana.

Ma photo
Emilie Beaudet 
 Montagnes d’ici et d’alleurs




  
 

Luz del Ande se reencuentra con su público en el Municipal


El músico japonés Takaatsu Kinoshita, que cultiva el folklore boliviano desde hace más de tres décadas, reunió al grupo de solistas después de cuatro años para ofrecer dos conciertos.

La agrupación Luz del Ande nació a mediados de la década de los 80 para preservar y renovar el folklore boliviano. Su director, Takaatsu Kinoshita, había llegado a Bolivia en 1982 con 19 años de edad para estudiar música con el maestro del charango Ernesto Cavour y terminó viviendo más de una década en el país. Hoy y mañana, a partir de las 19.30, la consagrada agrupación se reencuentra con su público después de cuatro años de ausencia en dos conciertos en el Teatro Municipal Alberto Saavedra Pérez de la hoyada paceña.

“Lo que caracteriza al grupo es que está conformado por músicos solistas. Cada uno tiene sus trabajos y conjuntos. Yo radico en el Japón, el Toño (Antonio Pérez) en Francia y los demás tienen contratos y viajan junto a sus grupos. Por eso después de una ausencia de cuatro años vamos a volver a activar”, menciona Kinoshita, quien junto a los demás integrantes ensayaban y probaban el sonido en el escenario del Municipal.

Luz del Ande presentará lo mejor de su repertorio, que se incluye en sus producciones discográficas. Forman parte del programa éxitos inolvidables como Cholita paceña, Lamento del minero, Manañachu, Makutimpi, Kolo Kolito, Sed de amor, Seis de la tarde, Sol naciente, Tío Filicho, Por mi nostalgia, Nevando está, temas que han quedado en la memoria colectiva del pueblo boliviano y que marcaron el gusto musical de la ciudadanía que sabe valorar la interpretación y ejecución de la música folklórica.

La agrupación, que grabó más de diez discos y que surgió en la Peña Naira, está conformada por los músicos solistas: Takaatsu Kinoshita (dirección y guitarra), Wilson Molina (guitarra y voz), Marcelo Peña (quenas), Antonio Pérez (charango), Roberto Morales (sikus) y Luis Guillén (batería andina).

Respecto a los proyectos que tiene Luz del Ande en 2011, el guitarrista japonés anunció que necesariamente debe retornar a mediados de febrero otra vez al Japón, “pero el grupo tiene previsto este año grabar un nuevo disco con interesantes propuestas de nuevas canciones en su estilo folklórico que ya impuso”.

“Vine a La Paz con mis 19 años  a buscar al maestro Ernesto Cavour, el gran charanguista, entre 1985 y 1986. Me cautivó la música folklórica boliviana”, relató el japonés Takaatsu Kinoshita, quien junto al charanguista Donato Espinoza y el vientista Fernando Jiménez formaron un trío en la Peña Naira.

Según Kinoshita, el grupo Luz del Ande ya existía desde los 70 y posteriormente el compositor Orlando Rojas le entregó el nombre al guitarrista japonés para que continúe produciendo la música folklórica con un estilo propio y característico, que aún tiene seguidores en el pueblo boliviano y en el exterior del país.


Peña Naira, el ‘semillero’ de los solistas

El guitarrista japonés Takaatsu Kinoshita llegó a La Paz con el anhelo de conocer al maestro boliviano del charango Ernesto Cavour, a principios de los 80. Era inevitable dejar de visitar la Peña Naira, el centro fundamental y semillero del folklore boliviano, que estaba ubicada en la calle Sagárnaga.

Allí, en ese sitio mágico y de inspiración para los artistas, surgió un trío de virtuosos; al músico japonés se acoplaron el charanguista Donato Espinoza y el zampoñista Fernando Jiménez. Los tres músicos apoyaban a otros grupos en sus grabaciones. La Peña Naira motivó la producción del arte y a la vez posibilitó el surgimiento de varios artistas nacionales y extranjeros.




CHENKO TOTALEL CAIT'S PONCE

Por: Manuel Monroy Chazarreta
Hoy -wallake de por medio-estoy charlando con mi amigo el Carlitos Ponce, virtuoso zampoñero paceño, fibra del jazz en los Andes. Me cuenta que a sus nueve añitos le llegó a su esquina de Tembladerani la primera zampoña , regalo de su hermano el lorito mayor Hernán, histórico percusionista del folklore nashona l. A los pocos días este lorito guagüita de pecho ya aparece tocando en la Peña Naira , entrañable centro de formación de nuestros músicos populares dirigido por el maestro Ernesto Cavour. Eran los ochenta y lo estoy viendo en el grupo Unaimanta , con su ponchito, su mirada de niño aymara y unos inusitados huevos para tocar los tubos de la de tres filas, la jodida zampoña cromática boliviana. El Lucho Rico lo chequea y se lo lleva a tocar adolescente a Alemania donde este Cait´s hace vibrar por primera vez a los k'ankas aprendiendo también el lenguaje de señas para así poder comer sus famosos Fish and chips que luego nos darían flor de kéchalera 2003 en el Reino Unido. Su padre don Guillermo Ponce- hombre de virtud- queda viudo con 5 hijos y le dice al Carlitos bachiller tienes que ser odontólogo. Pero este tigre rebelde del lorito le mete aun mas a todos los registros de las zampoñas tocando ya al final de la década con una interesante selección de músicos: Jenny Cárdenas, Orlando Rojas," Luz del Ande", el maestro Butikofer hasta llegar a formar parte del notable grupo Rumillajta con el cual da giras mundiales en los noventas. Me iba a las europas como si nada, che , me dice con su wallake, recordando a unos negros estilo matrix que los esperaban en el Aeropuerto de Nueva York con limousine pues esa vez "Rumillajta" tocaba nada menos que en Lincoln Center de la Gran Manzana. La zampoña de Ponce hizo vibrar a la BBC de Londres, compartiendo escenarios mundiales junto al Quinteto Nuevo Tango de Piazzolla y a los menes venezolanos del grupo Gurrufio.
Sin embargo, este bandido tenía el destino del trabajo propio y de converger nada menos que en el jazz , trabajo musical sofisticado que viene realizando desde el '98. Y por que no te has quedado en las Europas , le pregunto chorreado de pejerrey. Ya era papá, mis loritos y mi mujer no pueden estar por ahí solitos, pues papirri, me dice con los ojos encendidos.
Pese a las abolladuras de la vida mi cariño por el Carlos Ponce sigue intacto. Milagro musical de Tembladerani, zampoña virtuosa paceña , en los últimos cinco años ha sido el único boliviano en participar en el Festival Internacional de Jazz de California (2000) ,en el "Festival Mundial de Jazz" de Nantes, Francia (2001) ,en el World Jazz Festival de New Orleán (2004) con su ponchito y sus zampoñas construidas por él mismo, que sumadas todas logran el registro de un órgano tubular. Una vez estábamos leeeejos , mirando los mares ingleses en la Isla de Jersey , nos tomamos un champán de 100 dólares que le volteamos a un gringa yuca brindando en taza de café por nuestra amistad y porque siempre debemos valorarnos y cuidarnos ya que el país no nos tira ni pelota. Y así nos estamos ahora , cuates, ñañas como dice él, con este Cait's que ya está preparando sus maletas para representarnos en el Festival Mundial de Pan Fluts de Australia. Además, le está entrando a la "cosmo-audición" aymara, hallando sus raíces indiscutibles junto a la hermandad Sariri que comanda el guru andino Fernando Wanacuni. Gran Cait's wawita de pecho, te kero mucho, sigue adelante abriéndote paso a codazos con la escuela de Don Guillermo , gracias por tantas noches gloriosas, por los consejos de lorito tigre de Tembladerani , por tu virtuosa zampoña en mi música, por haberme defendido de tres bueyes en las velas y por este rebosado wallake de domingo en la Kollasuyo que estas por pagar.